Como una crisis social, económica y comunitaria calificó el senador José Pilo Durana el eventual cierre de Quiborax, tras acudir hasta la Ruta 11 Ch donde sus trabajadores han estado movilizándose porque está en riesgo su fuente laboral, ya que la Corporación Nacional Forestal (Conaf) pretende que la empresa renuncie a todas sus concesiones mineras y que sus operaciones cesen, en forma inmediata y permanente, en todo el salar de Surire.
Precisó que esta compañía genera cerca de 800 empleos directos y más de 1.500 indirectos, lo que equivale a un 36,66% del total del rubro y aproximadamente el 11% de empleos totales de Arica y Parinacota, beneficiando con ello a más de 20 mil familias de comunidad regional aportando entre un 7 y 10% del PIB regional.
“Esta es una empresa que no puede cerrar, porque la región no tiene capacidad de generación de empleo y muchos profesionales o están sin empleo o bien efectuando actividades distintas a las que se formó de manera informal, por lo que debemos cuidar las fuentes laborales estables y de calidad”, mencionó el legislador.
En este sentido, el parlamentario expresó su molestia señalando que había un pre acuerdo, de casi un 97% entre la Corporación Nacional Forestal (Conaf) y Quibórax, al alero de una mesa técnica para ser presentado ante el Consejo de Defensa del Estado (CDE) pero el reciente nombrado director ejecutivo de la Conaf lo anuló.
“Esta situación la llevaré a la Mesa del Senado y a las Comisiones de Minería y Energía y de Agricultura por el tremendo daño que Conaf está causando a nuestra región. No es posible que las decisiones se sigan tomando a más de 2 mil kilómetros, dejando sin empleo a tantos trabajadores que no tendrán el sustento para sus familias en una región donde el empleo escasea”, concluyó Durana.